PC Photo / Progresso Fotografico
Febbraio 2008
Roberto Bigano, creatividad y proyectos especiales
Traducción en espaňol de la entrevista de Dario BonazzaLa tarjeta de presentación del veronés Roberto Bigano dice "Proyectos especiales" y esto ya describe perfectamente su deseo de experimentar puntos de vista y soluciones de captura innovativas, para hacer lo que los colegas no hacen, o para hacerlo de modo original. Ultimamente se ha distinguido en el campo de la fotografía de bienes artísticos, con numerosos trabajos notables desde el punto de vista estético como por el valor cultural.
¿Cómo has encontrado tu camino en la fotografía?
En mi vida existía la universidad abandonada a mitad y un poco de política, pero el camino fue trazado desde cuando gasté todos mis ahorros en un Canon AE -1. Mis inicios como fotògrafo se caracterizan por un largo período de confusión y escasos resultados, pero mis ganas eran irremovibles. Me refiero a los últimos años setenta, cuando me afané como profesional ordinario y ocasional, con trabajos inciertos y mal pagados. Luego, un día, derrepente tuve la conciencia de haber realizado aquel salto de calidad, comprenddí que sacaba fotografías como nunca lo había hecho y, casi incrédulo, me vi asignar tareas que poco tiempo antes hubiera creído por encima de mis posibilidades, me vi contendido por clientes tan importantes, prestigiosos y competentes en materia de fotografía, que pensaba que elegian al mejor fotógrafo del mundo y no cierto a mí. Naturalmente mi maduración tuvo lugar por grados, pero el año del gran cambio queda el 1992, aquel del encargo de Bugatti. Aquel proyecto me ha abierto las puertas de Franco Maria Ricci y Manfrotto, solo para citar dos nombres de referencia en los correspondientes sectores. Llegaron otros trabajos prestigiosos y bien recompensados, que me dieron la fundamental libertad de poder elegir los proyectos más estimulantes y laboriosos en los sectores más variados.
¿Entonces no eres partidario de la especialización en fotografía?
Evito la especialización mercadotécnica como la peste, y hasta trato de no quedar atrapado en un género de captura, por lo tanto, fotografío desde automóviles al arte, desde las mujeres al clásico still life de producto, tratando siempre de realizar algo inusual. Desarrollar una cultura de la imagen es fundamental. Es importante estudiar a los maestros de la fotografía, de la pintura, del cine y de todas las artes figurativas. Partiendo de una sólida cultura de la imagen, puedes profundizar la técnica fotográfica y digital. Es siempre indispensable un aproche riguroso, la competencia y la profesionalidad. A este punto puedes afrontar cualquier sector fotográfico, trasegando con convicción metodologías y aproches de captura. Esto te permite de decir algo diferente también en géneros considerados bastante especializados que, justamente por esta razón, tienden a ser demasiado repetitivos. Una vez Mondadori me eligiò para un libro sobre las plantas justamente porque afronté este sujeto por la primera vez y por lo tanto logré hacer cosas más originales con respecto a las clásicas y anónimas capturas en un huerto botánico.
Una provocación: fotografiar sujetos estáticos parece simple, visto que no escapan y no se contiende
Indudablemente el hecho que los sujetos sean tranquilos ofrece ciertas ventajas con respecto, por ejemplo, al reportaje, donde la acción no espera cierto al fotógrafo. El still life en todas sus formas es más apto para un fotógrafo que tenga un aproche meditativo, que quiera construir gradualmente la luz, estudiarsela, hacer modificaciones... Pero este punto de fuerza también es una debilidad, porque indudablemente una chica bonita o una situación dinámica logran implicar y estimular emotivamente al fotógrafo más de un still life. Entonces podríamos decir que las dificultades se encuentran justamente en la necesidad de reflexión y profundización; si no logras encontrar cada vez un camino interesante, resulta a la fuerza una foto banal. Toma el caso de los marfiles del Museo Diocesano de Salerno: se trata de objetos de pequeñas dimensiones (una veintena de centímetros sobre el lado largo) y bien accesibles, por lo tanto se diría un still life fácil. Son tan finos de factura, tan ricos en detalles que agrandados son absolutamente extraordinarios. Pero desaforadamente de este modo también son agrandadas las señales del tiempo. Con la técnica más apropiada, y un poco de experimentación, he logrado mantener completamente el contenido descriptivo de los sujetos y, por lo tanto, el valor documentario de las imágenes, produciendo al contempo fotos entusiasmantes de observar.
A menudo la solución pasa por la realización de un accesorio especial, a lo mejor para conseguir un método de iluminación insólita. También en la reproducción de los cuadros pueden haber problemas no de poco, sobre todo con aquellos muy oscuros donde es fácil que las leves diferencias de tonalidad se hundan en un negro absoluto. En cambio, existen técnicas hechas posibles o facilitadas por la tecnología digital, que pueden de veras darnos resultados de relieve. En estos aspectos entra en juego un software del Hasselblad que es de veras estratosférico para estas cosas.
¿Qué puedes decirme de tu pasaje al digital?
Hasta no haber creído que el digital hubiera alcanzado un nivel adecuado a mis necesidades, he esperado. De consecuencia, el pasaje ha ocurrido relativamente tarde, se habla de hace cuatro o hace cinco años. Pero cuando llegó el momento, pasé completamente a la nueva tecnología. Antes escaneaba desde la película y por lo tanto ya tenía práctica en tratar las imágenes digitalizadas en post-producción. Desde cuando también pasé a la captura digital, el cambio fue neto y no he vuelto a pasar a película. Las solas fotos analógicas aquí presentes son aquellas de las armaduras y aquellas de los Bugatti, porque me las has pedido, pero no son trabajos recientes. Por cuanto concierne la tipología y la cantidad de luces, difusores, accesorios, etcétera, no han habido grandes demudaciones, mientras que ha completamente cambiado el aproche operativo. Con el analógico, por cuanto tú pudieras ser experto, por cuanto usaras Polaroid, la exposición en película era siempre otra cosa y, en la mejor de las hipótesis, la veias después de una hora o dos. Para el fotógrafo analógico, el tiro fue siempre el momento decisivo, diría casi dramático, mientras ahora la captura es mucho más fácil y controlada. Un ejemplo práctico: Estoy equipado con stativi especiales hasta 15m de altura y a menudo realizo capturas a muchos metros del suelo. En analógico, con las máquinas hacia arriba y yo a tierra, existian problemas solo para hacer el enfoque. Ahora examino enseguida la foto a alta resolución, si no me satisface la corrijo y repito el tiro. Existe tambièn la extraordinaria comodidad de trabajar con la misma calidad y sin complicaciones con cualquier tipo de luz: tungsteno, neón, flash, como te apetezca. Un error que he visto hacer de parte de muchos fotógrafos es explotar de modo impropio la amplia latitud de pose del digital, subvalorando el problema de la exposición. En cambio, la exposición precisa es aun importante, porque un file correctamente expuesto te da siempre más. Otro aspecto que hay que entender bien es aquel de la resolución. Yo uso resoluciones muy elevadas, 88 megapixel es un caso normal y también voy más allá, pero nunca como simple ejercicio de músculos. Mientras tanto existe la comodidad para el editor, que puede recortar un detalle de una imagen más grande, y luego el hecho de poder documentar una realidad en el modo más completo posible. A mí me interesa la resolución cuando te da de veras mayores informaciones sobre el sujeto capturado. Por ejemplo, estoy haciendo por mi cuenta una serie de fotos sobre la originalidad de algunos centros históricos, sobre todo en el sur, donde hay estratificaciones de épocas y estilos. En estos casos me interesa mucho la resolución, porque significa riqueza de informaciones. En mis fotos puedes ver si el pez sobre el tenderete de un mercado es fresco.
¿Sigues pocos proyectos importantes o bien también pequeños trabajos?
No tengo alguna preclusión por los trabajos pequeños, si me estimulan. Pero es difícil que suceda, por lo tanto la tendencia general se dirige hacia los proyectos de un cierto relieve, que te llevan como mínimo una semana. También pueden ocurrirme empeños que solicitan un mes de trabajo, solo que no logro estar todo ese tiempo sobre el mismo proyecto, un poco por mi índole y un poco por las solicitudes de los otros clientes. Últimamente estoy muy ocupado en la zona de Salerno, con actividades relacionadas a la restauración de obras de arte. También he constituido una sociedad con Massimiliano Sanpaolesi, un estimado restaurador napolitano, y una sociedad denominada Acme21, que provee servicios multimediales avanzados para los Bienes Culturales. A pesar de que lleve activa pocos meses ha ya conseguido importantes éxitos. Por ejemplo los marfiles salernitanos de los que te he hablado han sido insertados en el proyecto "Magnífico". (http://www.magnifico.beniculturali.it /) para promover el arte italiana en el mundo.
¿Cuál es el trabajo más importante de estos últimos tiempos?
Además de aquel de los Marfiles Salernitanos, el Códice Atlántico de Leonardo da Vinci, de propiedad de la Pinacoteca Ambrosiana. Habìa sido fotografiado hace veinte años por la Giunti y todo lo que se encontraba en circulación era atribuible a aquellas fotos. Ahora estoy curando la digitalización a alta resolución de los dibujos, que luego serán puestos en condiciones controladas para protegerlos de un grave deterioro. El objetivo cosiste en que que, si por ejemplo un estudioso de Yale University quiere estudiar un dibujo de Leonardo, este no tenga que venir a Milán y no se tenga que abrir el Códice Atlántico con todos los problemas de seguridad y fungibilidad que se tendrían. En este proyecto he conseguido resultados absolutamente pasmosos, no solamente como riqueza de detalle desde punto de vista fotográfico, sino a nivel de conocimiento. Por medio de una técnica de captura particularmente sofisticada con la normal luz ambiente, han sido revelados aspectos desconocidos de la técnica de Leonardo. Se ven cosas que en condiciones normales son incluso invisibles en el original, también con luces apropiadas y lupa. Hablando de ello con el director de la Pinacoteca, me di cuenta que, mediante mis fotos, descubrí de modo inequivocable cosas desconocidas a los estudiosos. Por ejemplo, he descubierto que Leonardo para mostrar los toques de luz sobre sus dibujos usó algo parecido al actual corrector "bianchetto", con una técnica particular del todo evidente. Es un dibujo muy famoso; si lo ves sobre cualquier libro percibes el resultado final de esta técnica de Leonardo, pero no sospechas como haya podido conseguir el efecto.
¿Un ejemplo de trabajo difícil, donde has debido inventar una técnica?
El fresco del Pisanello, en la iglesia de Santa Anastasia de Verona. Se quería poner a disposición del público un gran monitor que pudiera mostrar de cerca la obra, en dimensiones reales y a alta calidad. Se había valorado una pantalla al plasma de 50 pulgadas, pero la calidad no habría sido comparable al original, por lo tanto nos orientamos hacia un monitor gráfico de al menos 30 pulgadas, con la idea de hacer ver el fresco entero o bien dar al público la posibilidad de moverse sobre la imagen en escala 1:1 y más. El Pisanello tenía una técnica pictórica que logró de veras dar la idea del cabello, o bien del brocato en los vestidos, creando un excepcional efecto de tridimensionalidad con respecto a los detalles del fondo. La iluminación artificial enseguida se mostró completamente inadecuada a devolver estos efectos, por lo tanto elegí la luz natural. La idea inicial preveía 24 tiros en multi-shot Hasselblad, pero inmediatamente encontrè problemas técnicos más pesados del previsto. El respaldo digital prevé una técnica denominada Micro-step, donde de frente a dieciséis tiros se obtiene una imagen cuatro veces más grande. El problema es que es solicitada una estabilidad absoluta entre los varios tiros y la iluminación tiene que ser absolutamente constante, de otro modo se obtienen artefactos inaceptables. Desaforadamente la luz entorno variaba como intensidad y calidad en el ámbito del minuto o dos requeridos para efectuar esta captura múltiple. Al final encontré un método mediante el cual, con solo cinco tiros ejecutados en horarios diferentes, logré hacer el trabajo completo. El aspecto interesante es que si hubiera realizado la foto fiel a la original como una única instantánea, no hubiera sido realmente satisfactoria. En efecto el fresco nunca es iluminado de modo uniforme y, por lo tanto, en sustancia no habría representado la obra en su esencia sino su percepción en una fecha de un determinado día. En cambio logré conseguir una foto homogénea, donde todas las zonas del fresco son iluminadas de modo ideal. Hablando de ello con los ejecutivos de Hasselblad (de la que soy foto-partner para el desarrollo de los nuevos productos) no logro convencerlos que la hice en aquel modo, desde tierra.
Creo entender que no tienes que hacer demasiados esfuerzos de promoción y públicas relaciones.
Cero. En su momento hice algo, pero aparte la incomodidad de ir a preguntar, los resultados fueron prácticamente nulos. Así, para no tener que ir siempre a presentarme, empecé a aceptar cualquier trabajo me fuera solicitado. Por suerte pronto comprendi cuanto era importante poder elegir. Gracias a Dios, en mi caso funciona muy bien el pasapalabra entre los adeptos del sector que he decidido afrontar y por lo tanto desde hace muchos años tengo trabajo más que a suficiencia, al punto de poder elegir cosa me interesa y cosa no. No hablo solo del punto de vista económico, porque a veces el criterio de elección se basa más sobre cuanto es intrigante un trabajo que sobre la remuneración. También hay trabajos que, sacando la cuenta de los gastos, te dejan poco o nada de ganancias, pero los aceptas porque entiendes que te abren muchas puertas y por lo tanto te harán ganar bien las veces siguientes. El ejemplo mejor: el trabajo para el libro "Divino Bugatti" me ha dejado una remuneración de siete millones y medio de liras, mientras los gastos fueron de siete millones y trecientoscincuentamil liras. Pero ser el autor de estas fotografías me ha abierto muchas puertas y me ha proporcionado muchos otros trabajos bien recompensados y todavía hoy recibo solicitudes de todo el mundo que hacen referencia a aquel trabajo. Y luego, naturalmente, tengo a los clientes históricos, como por ejemplo el Grupo Manfrotto, que sigo desde hace muchos años. Si bien a mí me gustan nuevos desafíos ¿como puedes abandonar a Manfrotto? Es una empresa sólida, una referencia en nuestro sector, siempre tenemos en curso colaboraciones técnicas que han llevado a la realización de nuevos productos y a la posibilidad de experimentar en preestreno las novedades...
Por lo tanto existe también un aspecto de colaboración técnica.
Además de la sólida relación con Hasselblad y Manfrotto, que ya te he señalado, también he colaborado con Durst, pero mi atención no se dirige solo a la industria. Desde hace un par de años dedico una parte apreciable de mi tiempo, algo como el 25%, a las consultorías y a los cursos de formación. Me dirijo a las empresas que tienen problemáticas relacionadas con la fotografía, como las editoriales, o bien directamente a los fotógrafos, ya sea a los jóvenes que se asoman a este sector y a los fotógrafos con experiencia, es decir, mi competencia directa. Mis consultorías conciernen principalmente el aproche al digital: captura, Photoshop, FlexColor (el software de Hasselblad) y todas las problemáticas del color. Esto te enriquece mucho, porque para enseñar estas obligado a entender bien, y también porque estas en contacto con las más diversas realidades y siempre hay algo que aprender, incluso de las situaciones menos calificadas que tu.
¿Cuáles aspectos tocas en ocasión de estos cursos?
Mis cursos solucionan los problemas concretos de los fotógrafos. Cuando los desarrollo junto a los "profesores" de Photoshop, la diferencia es que ellos te explican detalladamente que cosa hacen los varios instrumentos, que cosa es el metamerismo, la teoría del color, los espacios color y cosas del tipo, mientras que yo explico que hacer con estas cosas. Por ejemplo, ilustro como una cierta técnica puede representar oportunidades para un nuevo trabajo, como lograr ser menos maltratados por los clientes, la técnica de captura desde puntos de vista insólitos porque automaticamente hace más originales tus fotos, así resultaran mejor realizadas y mejor pagadas. En mis cursos enseño que el digital no es solo otro modo de hacer la misma foto, porque te da nuevas posibilidades que pueden ser determinantes para hacer algo más interesante para los clientes. Muchos colegas tienen problemas a explotar las extraordinarias posibilidades ofrecidas por este sistema, tienen dificultad con la gestión del color y la fidelidad de la impresión. También es común el caso de fotógrafos que dicen que con el digital ya no logran enfocar, o bien les tiembla la mano. Naturalmente no es cierto, simplemente sucede que con el analógico nunca se dieron cuenta de estos mismos problemas, mientras hoy con el digital los ven mucho más facilmente. Debido a la ausencia de grano y velo y gracias a la posibilidad de agrandar la imagen a placer, el digital es realmente despiadado. Hoy en dia los fotógrafos se ven obligados a arreglar algunas cosas que ya habrían podido y debido arreglar con el analógico, sólo que no se dieron cuenta. A menudo te llaman porque tienen un marasmo de problemas y tienes que empezar a separarlos para solucionarlos uno por uno. O bien existe el caso de Franco Maria Ricci, que tiene el problema de la digitalización del archivo y la coordinación de los fotógrafos, de modo que el pasaje de la película al digital ocurra en el modo más correcto y coordinado. Asi, ahora también los demás fotógrafos que trabajan para FMR (en competencia conmigo) pueden disfrutar mi soporte según sus necesidades (esta la quitas porque no puedo). Esto podrá parecer extraño, pero he aceptado desde hace tiempo mi modo de ser y de proponerme..
¿Cómo cambia el mercado de la fotografía?
A mi juicio, el mercado en su complejo se ha vuelto enormemente más selectivo. En tanto porque se trata de un mercado mucho menos rico: los trabajos son pagados menos y hay una fuerte selección. Se asiste a una dismunución de consideración y respeto hacia a la categoría. Esto es debido, por una parte, a un imbarbarimento del mercado y, por otra, a la llegada del digital, que ha vuelto posibles resultados de relieve para quienquiera tenga un mínimo de sensibilidad. Quien realiza fotos al alcance de muchos colegas tiene grandes problemas, porque entonces se convierte solo en cuestión de quien practica el precio más bajo. Por otra parte, también hay clientes que se han equipado y sacan fotos más aptas a sus exigencias de lo que haría un fotógrafo. Cuando se debe siempre repetir la misma foto ¿por qué debería valerse de un fotógrafo externo? Por ejemplo, toma el caso de un catálogo de zapatos que debe ser actualizado en continuación. En este caso sirve esencialmente una buena calidad ( mas no estratosférica) y la fidelidad de reproducción del color. En este caso basta con adquirir un buen reflex, hacerse hacer por un especialista un set tarado para las propias exigencias, un perfil color para la impresora, etc. No se necesita estro y experimentación, por lo tanto no es este el trabajo que tienen que buscar hoy los fotógrafos. Por suerte todavía hay clientes muy exigentes o en todo caso con necesidades muy específicas. Logrando introducirse en estos sectores se puede estar bien también en este momento. En mi caso específico, hoy enfrento problemáticas diversas y en buena parte con clientes diferentes con respecto al ejemplo de hace cinco años. Esto porque siempre he apuntado sobre el concepto "servicios especiales”. Casi siempre realizo fotos particulares, que los demás no son capaces de realizar o también que nunca han pensado de hacer. Por ejemplo, en el sector de los automóviles me equipé hace ya bastantes años con un estudio muy grande y con la posibilidad de efectuar capturas desde lo alto. No son muchos a poderlo hacer. O bien, también hablando de fotos desde puntos de captura normales, puedes encontrar bastante facilmente a un fotógrafo que sea capaz de contentarte si le llevas el coche al estudio. En cambio yo, me he equipado para poder dar también la calidad del estudio en locación. Si tienes que preparar un set de captura completa en el Musée National de l’Automobile de Mulhouse, es realmente difícil encontrar quien pueda hacer un trabajo del género. O bien si hay un fresco anterior al año mil, que de hecho nadie más ha visto en los últimos ocho siglos por qué en el 200’ les construyeron delante un muro a apenas 35cm de distancia ¿quién podría fotografiarlo de frente? Yo hago cosas de este tipo.
¿Logras trabajar con tiempos adecuados o también en tu sector la prisa se ha convertido en la regla?
Desaforadamente siempre hay un gran frenesí, a menudo por mala organización. Una vez, sin digital y sin correo electrónico, ciertos tiempos eran impuestos por causa de fuerza mayor. Ahora que todos los pasos se han agilizado, por consiguiente, los tiempos se han estrechado. Hay más: sucede que si Manfrotto presenta seis modelos de trípode, no hay tiempo nisiquiera de hacer los prototipos, así recibo un prototipo (nisiquiera definitivo) y los dibujos técnicos de los seis modelos. De este material tengo que sacar cinco fotos (abiertas, cerradas, desde lo alto, etcétera) por cada trípode que todavía no existe. En situaciones de este tipo, incluso si uno es bueno con Photoshop le cuesta. Pero lo aceptas, también porque de este modo te vuelves indispensable para el cliente.
¿Tienes a colaboradores?
En teoría trabajo solo. Pero, puesto que mis trabajos a menudo son complejos, generalmente tengo al menos un colaborador y a menudo más de uno. Se trata de colaboradores de confianza, jamàs elegidos al azar. La elección puede depender del tipo de proyecto y por lo tanto de las características de estos colaboradores.
¿Qué herramientas empleas?
Con raras excepciones debido a motivos particulares, trabajo con Hasselblad serie H y relativos respaldos digitales. Mi objetivo preferido es el HC 80mm f/2,8, pero también uso el gran angulo HC 35mm f/3,5, el macro HC 120mm f/4 y el zoom HC 50-110 f/3,5-4,5. Siempre he desconfiado del zoom, pero este es la excepción porque es realmente extraordinario. Volviendo al 80mm, es tan útil que a menudo me ocurre de realizar más tiros con este y de unirlos para conseguir una foto gran angular. Aunque tengo el 50mm, a veces prefiero unir cuatro tiros con las 80mm, porque tengo aquel tipo de calidad y perspectiva. Así, cuando en mis cursos digo que las fotos super granangular se hacen con los normales, sucede que mis alumnos quedan trastornados. Y en cambio es justamente así, porque de este modo se superan las problemáticas de la fotografía super granangular A estas relativamente pocas herramientas fotográficas combino una gran variedad de accesorios especiales. Ciertas herramientas he tenido que realizarlas de propósito, como pies altisimos, butterfly de grandes dimensiones, telares realizados con el sistema componible Manfrotto Multitube. Realizando herramientas particulares hace falta considerar todos los detalles, por ejemplo sobre los difusores hace falta poner gran atención a las costuras, que se reflejarían luego sobre las partes brillantes del sujeto. Como sistemas de soporte, empleo tanto los piesManfrotto cuanto varios trípodes. Fuera del estudio utilizo los Gitzo Leveling y Traveler.
¿Qué prefieres como software?
Uso mucho FlexColor, que es el software de gestión y trato de las imágenes de Hasselblad y tiene posibilidades extraordinarias. Veo como es usado por la mayor parte de los fotógrafos y me doy cuenta que yo lo exploto realmente mucho más a fondo de la media. En fin, naturalmente, empleo Photoshop, equipado con toda una serie de plug-in producidos por terceras partes. Creo que nadie al mundo conozca realmente todo el Photoshop, por las enormes potencialidades que es dotado. Mirando como los otros lo usan, descubres que para llegar a un cierto resultado hay más caminos y cada uno usa el que ha descubierto o el que más le gusta por alguna razón. Pero no está dicho que todos los métodos lleven a resultados de veras parecidos. Habiendo llegado al digital relativamente tarde , he tenido que aprender mucho en poco tiempo y he descubierto que para alcanzar niveles elevados debes conocer muy bien ciertos mecanismos. Por lo tanto, diría que tienes que identificar diez aspectos que son fundamentales para tu trabajo y luego los debes profundizar realmente.Por ejemplo, dentro de Photoshop se encuentra Photomerge que sirve para unir las imágenes. Muchos fotógrafos lo consideran demasiado limitado y cuando les muestro que cosa hacemos no nos creen. En realidad no es el software a ser limitado, sino su conocimiento.
O bien hay un plug-in de optimización de la imagen que se llama Key-flow; es a llavín y es muy caro. Hasta hace poco costaba 4900 euros y ahora ha "bajado" a 2900 euros, pero te garantizo que entre tenerlo y no tenerlo hay una buena diferencia. Con FlexColor y Photoshop dotados con los plug-in que me interesan realizo el 90% del trabajo. Para la catalogación uso MediaDex.
In 2000, Christian Poulsen, Hasseslblad's current CEO, created a new proprietary format for the Imacon scanners, the Flexible File Format or fff. 3F has determined the bigger revolution in the field of original analog scanning since the introduction of the drum scanners.
Partimos de un concepto muy simple: unir competencias maduradas a partir de experiencias profesionales tradicionales a las posibilidades ofrecidas por las nuevas tecnologías, sobre todo en el campo de la fotografía digital high end que garantiza resultados excepcionales. Trabajamos en Hasselblad digital multidisparo, con resoluciones de hasta 88 millones de pixel a 16 bit que permiten realismo, nitidez y fidelidades cromáticas incomparables.