Esta es una historia extraordinaria. La historia de un asistente perezoso que deja una caja con diapositivas fuera de lugar al abierto por años, expuesta a los agentes atmosféricos, al calor, a los insectos. Las diapositivas se unen entre ellas, se transforman, engloban en la emulsión la suciedad, porciones de insectos y otras partÃculas de procedencia desconocida; increÃbles procesos quimicos transforman a menudo las caracterÃsticas originales creando incluso nuevos "originales" con nuevos sentidos.
Muchos de los que ven este trabajo dudan que sea fruto de casualidad. Es efectivamente comprensible. De todos modos, una de las cualidades que considero más importantes en un fotógrafo es saber distinguir, entre muchos tiros que tiene de frente, aquel que realmente tiene un valor. En este caso vale el mismo principio. Yo mismo, en un primer momento, de frente al desastre estuve a punto de tirarlo todo, pero mi curiosidad me salvò; hubiera tirado un tesoro!

