Pisanello - San Jorge y la Princesa | Como revalorizar una obra de arte

La primera toma del previo, que llegó a plena resolución al monitor del portátil, enseñó un detalle deslumbrante de la Princesa, algo que te deja la piel de gallina. La pintura tenía relieve en muchas zonas y la particular técnica tridimensional del Pisanello hacía parecer el vestido como si fuera auténtico y las decoraciones del cabello como vivo.

Pisanello - San Giorgio e la Principessa - detailConocía de fama el fresco de Pisanello, “San Jorge que parte para liberar la doncella del dragón” y sabía que era considerado una obra maestra absoluta y la máxima expresión del gótico internacional en Verona, pero honestamente nunca comprendí el por qué. La obra se encuentra en Verona, en la iglesia Santa Anastasia, sobre la Capilla Pellegrini a aproximadamente quince metros de altura. Además, este fresco se encuentra bastante envejecido y la iluminación natural no lo destaca en absoluto. Entonces, busqué documentación en los libros pero las fotografías me enseñaron una obra que no me emocionó.

Backstage Pisanello Santa Amnastasia

Luca Steffenoni, Michael Lake y la Asociaciòn "Chiese Vive"

Desde hace tiempo colaboro con Luca Steffenoni, que se ocupa de proyectos de comunicación multimedia avanzada. Gracias a el he conocido al arquitecto Michael Lake, que cuida la imagen de la Asociación Iglesias Vivas de Verona, a quien he enseñado en mi monitor gráfico algunas fotografías de frescos de Primaticcio, que realicé en Chateau Chaalis, en las cercanías de París, para FMR. Vistas en el monitor, a plena resolución, eran fascinantes, realmente espectaculares. De aquí nace la pregunta: ¿No lograremos encontrar un modo para mostrar con la misma calidad el fresco de Pisanello a los visitantes de Santa Anastasia?
Del proyecto se encargó inmediatamente Luca Steffenoni que pensó en un software que permitiera la interacción con la obra.

Así comenzó la aventura de este encargo, para el cual tuvimos que superar enormes obstáculos. Ante todo la posición del fresco. Por lo tanto utilizamos un trípode telescópico especial que a la máxima extensión, llegaba a quince metros. La Hasselblad fue montada sobre un prototipo de cabezal micrométrico radiocomandado y las tomas fueron efectuadas directamente desde el ordenador. Las dimensiones de la obra eran de 7,5x3,5 m. El proyecto preveía la realización de 24 tomas multishot a 22Mp a unir luego en un megarchivo. Pero en este punto encontramos otro gran obstáculo: para la iluminación habíamos previsto usar nuestros flashes Elinchrom, pero la logística de la captura y las dimensiones del sujeto nos obligaron a descartar esta hipótesis.

Un previo ilusionante

Entonces probamos a trabajar con luz ambiente, esta vez con resultados excepcionales. El primer disparo en modo previo, que llegó a plena resolución sobre al monitor del portátil, enseñó un detalle deslumbrante de la Princesa, algo que te deja la piel de gallina. La primera toma del previo, que llegó a plena resolución al monitor del portátil, enseñó un detalle deslumbrante de la Princesa, algo que te deja la piel de gallina. La pintura tenía relieve en muchas zonas y la particular técnica tridimensional del Pisanello hacía parecer el vestido como si fuera auténtico y las decoraciones del cabello como vivo.
Después de otro par de disparos comprendí plenamente de donde venía la reputación de esta obra maestra.
A una cierta hora tuvimos también que abandonar esta segunda opción porque 24 disparos necesitaban horas de captura y la luz, que a una determinada hora era interesante, media hora después era inaceptable. Un desastre.

Hasselblad Microstep a quince metros de altura

Pero había notado una cosa importante: Si a una determinada hora la luz era perfecta en la parte derecha, y toda velada en el centro y a la izquierda, después de aproximadamente media hora era perfecta al centro. En aquel punto tuvimos que intentar una cosa absurda, o sea, disparar en modalidad microstep, a 16 disparos para conseguir tomas de 88Mp. Esto nos hubiera permitido cubrir toda la superficie con solo cinco tomas. Aparentemente la cosa pareció inadmisible, porque esta particular modalidad de captura requiere una estabilidad absoluta. La mínima señal de micro vibración habría producido un resultado pixelado inutilizable, pero la suerte ayuda a los audaces y el día siguiente, con un atento trabajo sobre los tirantes y una perfecta programación, logramos conseguir imágenes nítidas, disparando a medida que la luz giraba, con todas las secciones iluminadas en el mejor de los momentos. Una vez unida la imagen, incluso mostrando algunas incertidumbres en algunas zonas, nos entusiasmó.

Por fin, gracias a un innovador software que permite la interactividad sobre un monitor Apple de 30 pulgadas, la Princesa, los caballos, la ciudad fantástica y todos los increíbles personajes del fresco pueden ser admirados en todo su esplendor por los visitantes de Santa Anastasia.