Alta reproducción
Perdonad el término, que podría denotar presunción, pero este juego de palabras, que une alta resolución y calidad de reproducción, sintetiza de modo ejemplar nuestra filosofía en el campo de la reproducción de calidad de obras de arte.
Durante mucho tiempo, y en gran parte todavía hoy en día, la reproducción de obras de arte ha sido considerada como mero aspecto técnico-mecánico y en el viejo debate entre obras de ingenio y obras técnicas siempre ha sido colocado en esta segunda categoría, incluso siendo a menudo considerado como no merecedor de protección de copyright. Según muchas personas, y también muchas legislaciones, la reproducción de una obra es sustancialmente siempre igual, independientemente de quien y como la hace. Esto es obviamente absurdo y doblemente inaceptable en un país como Italia que debería tener como problema central la valoración y la promoción del propio patrimonio artístico. El resultado es que una parte importante del inmenso patrimonio iconográfico de nuestros museos y nuestros entes culturales es de calidad modesta o insuficiente.
Alta resolución. ¿ Cuanto de alta?
En el lado opuesto se insiste en cambio en la necesidad de reproducir obras maestras de nuestro patrimonio a resolución monstruosa, hasta 10Gb por documento (incluso más), publicables también en internet gracias a las nuevas tecnologías de visualización en la web. Por varios motivos, tampoco esto nos parece un aprovechamiento correcto. Primero porque una resolución que vaya más allá de un determinado límite, que varia según el sujeto, es sustancialmente inútil, a veces hasta contraproducente, segundo, porque en estas operaciones generalmente el objetivo no es conseguir una calidad lo más alta posible, sino exclusivamente una exibición de "músculos digitales." He visto imágenes gigantescas de obras maestras celebérrimas que sin aumentarlas no generaron calidad y correcta reproducción. Además, con la máxima resolución sucede de ver un amasijo de señales y colores. En estas operaciones casi nunca es cuidada oportunamente la calidad de la iluminación que es fundamental en este campo.
Equilibrio de muchos factores y respaldos digitales Multidisparo Hasselblad
Nuestro aproche es en cambio más equilibrado y funcional. Ante todo es dada una gran atención a la iluminación, a menudo buscando soluciones a cada fuente de luz que unan homogeneidad de distribución de la luz a un diseño estructural del sujeto, para evidenciar peculiaridades como el tipo de pincelada, grano y tridimensionalidad. Luego, a menudo llegamos a resoluciones bastante elevadas, a lo mejor extraordinarias, pero siempre en función de un objetivo bien preciso que tratamos de no perder nunca de vista. Como segundo paso ponemos mucha atención en la elección de las cámaras de fotos, de los objetivos y en los respaldos digitales que utilizamos. También esto es fundamental. Un sistema digital que trabaje a una profundidad de color de 16 bit es inconmensurablemente superior a cualquier sistema a 14 bit. Además, para la reproducción, es fundamental usar respaldos multidisparo que trabajan sobre los pixel reales sin alguna interpolación. Nosotros usamos respaldos Hasselblad Multishot que trabajan a 22, 39 o 88 Mp y que, a nuestro juicio, representan el estado del arte y son incluso superiores a las respaldos a escansiòn. La calidad tonal, la fidelidad y fineza cromática y la nitidez, sin máscara de contraste, son absolutamente insuperables.
Leonardo Da Vinci y Pisanello
En cuanto concierne la resolución de las imágenes, nosotros usamos la que es necesaria en función de un objetivo. Dos ejemplos para todo: Los diseños de Leonardo de Vinci son sin duda objeto de muchas atenciones y los varios entes que los conservan son sumergidos por solicitudes de consulta para estudio o de reproducción fotográfica o de vídeo. Esto pone problemas muy serios a los conservatorios. Algunos de ellos, entre los cuales la Pinacoteca Ambrosiana que conserva el “Códice Atlántico” y la Biblioteca Real de Turín que conserva importantes diseños entre los cuales el “Autoretrato” y "Retrato de niña", están convencidos, según mi opinión con razón, que la reproducción digital de gran calidad y de elevada resolución puede facilitar la promoción de la obra en varias formas o incluso sustituirla reduciendo las necesidades de consulta para estudio. Por ejemplo, en el caso del "Retrato de niña" han sido evidenciadas algunas peculiaridades, como el particular empleo de la punta metálica, que hasta ayer no eran tan conocidos porque eran poco visibles. En este caso, la reproducción a 88Mp ha resultado de importancia fundamental y, como podéis ver con las altas resoluciones consultables en esta sección, ha dado resultados excepcionales
El segundo ejemplo es la reproducción de la obra de Pisanello, "San Jorge, la princesa y el dragón" conservada en la Iglesia de Santa Anastasia en Verona. El arquitecto Michael Lake, que cuida la imagen de la Asociación Iglesias Vivas de Verona, buscaba una solución para poder enseñar al gran público la obra en todo su esplendor que, encontrándose a aproximadamente de 15 mt de altura, no se podía absolutamente apreciar. De aquí la idea de fotografiarla a una resolución tal de poderla ver en monitor a una dimensión igual a aquella real. Siendo la obra grande unos 40 mq ha sido evidentemente necesario conseguir un file de grandes dimensiones. Por lo tanto hemos realizado cinco tiros de 88Mp cada uno, en modalidad multishot, que luego han sido unidos para conseguir una imagen con una resolución total de 26901x14419 pix iguales a 388Mp. Ha sido dura, visto la posición de la obra, pero el resultado nos parece excepcional.
Objetividad y percepción
Otro aspecto al cual prestamos gran atención es el aspecto perceptivo de la obra, con el objetivo de conseguir una reproducción que, cuanto más posible, dé la sensación de la visión real de la misma. Se piensa a menudo que una reproducción perfecta sea fruto de una iluminación "de reproducción" y de un flujo de trabajo sobre color y tonos calibrados por medio de una Color Chart Macbeth con la creación de un perfil color personalizado. Esto puede ser válido si, por ejemplo, se reproduce una cerámica, pero en el caso de una obra de arte clásica, no es suficiente. También aqui dos ejemplos: Hemos fotografiado la "Balsa de la Medusa” de Gericault, guardada al Louvre. El cuadro presenta una pátina oscura amarillo/verde y aglomerados negros en relieve muy marcados, fruto en parte de una restauración torpe. Estos "defectos", en la visón humana que es de tipo perceptivo, son bastante desleídos porque nuestro ojo y nuestro cerebro "filtran" e interpretan más correctamente tonos y color; la reproducción a escala color en este caso provee un resultado inaceptable que necesariamente debe ser interpretado.
Nosotros consideramos buena una reproducción si la visión en monitor o impresa se acerca mucho a la percibida en la visión directa de la pintura. Hay mas, el ejemplo de una pintura al óleo en la cripta de la Iglesia de San Fermo en Verona. Retrata un grupo de fieles que ruegan, con la mirada hacia Dios, representado por un haz de luz intensa, los rostros fuertemente iluminados en la parte derecha. Pero este resultado es dado en buena parte por una pequeña ventana que desde la derecha ilumina la obra. Reproduciendo esta pintura con una luz simétrica y una escala color se consigue un resultado inaceptable, con las luces que se convierten en tonos medianos y una demudación completa de las relaciones tonales de la obra.
En sustancia, pensamos que una buena captura sea fruto del equilibrio de muchos factores y que a una impostación atenta y correcta de luces, contraste, color y resolución, deba combinarse una necesaria interpretación de la obra. ¡Para nosotros la captura es, a todos los efectos, una obra de ingenio!
La primera toma del previo, que llegó a plena resolución al monitor del portátil, enseñó un detalle deslumbrante de la Princesa, algo que te deja la piel de gallina. La pintura tenía relieve en muchas zonas y la particular técnica tridimensional del Pisanello hacía parecer el vestido como si fuera auténtico y las decoraciones del cabello como vivo..
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Cuando vi por primera vez en vivo estos celebérrimos dibujos quedé sorprendido. Los conocía por las reproducciones existentes en varios libros, a menudo procedentes de una única sesión de captura risalente a un a veintena de años. Los rasgos muy marcados, con pocos medios tonos. En cambio, los originales son cromáticamente delicados y sobre todo increíblemente más ricos de detalles.
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